Son los principios que usamos en el trabajo para guiar nuestras acciones y forma de trabajar.
Los modelos mentales, comúnmente en otras compañías, puedes conocerlos como valores. En Koltin de una manera muy intencional no quisimos llamarles valores, pues estos no invitan ni están orientados a la acción. Los modelos mentales, son la forma en la cuál las y los Kolters entendemos el mundo; éstos están orientados a accionar todos los días en nuestra chamba.
Los modelos mentales nos ayudar a tomar decisiones respecto a:
Hay animales exóticos y notables por cómo se ven o qué pueden hacer. El pez payaso puede cambiar de sexo a voluntad, el cuervo puede resolver problemas complejos y las orcas enseñan a sus crías a cazar practicando. En Koltin creemos que los animales son extraordinarios, pero admiramos a uno en particular: el erizo. Este pequeño pasa desapercibido, pero siempre está con las narices en el suelo, muy en sintonía con la realidad, buscando y aprendiendo con cada paso que da. Esta combinación de curiosidad humilde e incansable determinación es lo que nos distingue.
Los erizos saben que lo que saben es poco en comparación de lo que pueden saber. Tan solo preguntando abierta y honestamente algo, si recibimos un “No sé” como respuesta, abre un abanico de espacios que nos emociona investigar. Hay eventos que no podremos controlar, realidades que no podemos entender, pero para las que sí, debemos ser meticulosos, estructurados y reflexivos con aquel viejo amigo de la escuela, el método científico. Si aprendemos, lo hacemos bien; si no, corremos el riesgo de repetir errores una y otra vez. Eso es inaceptable.
Las y los Kolters estamos enamorados de los problemas, pero no nos casamos con las soluciones. Estamos constantemente experimentando con iniciativas, grandes y pequeñas, sospechando y probando hipótesis, documentando resultados y comunicando, comunicando, comunicando. Cada aprendizaje se potencia al ser compartido y se arriesga si permanece escondido. Cuestionamos todo, hasta lo que parecen verdades universales, como si fuese el primer día. Creemos que es la única manera de lograr un cambio significativo y permanente.
Hay “un algo” que nos quema y no es difícil describir por qué. En Koltin estamos molestos con el contexto actual de las grandes personas, y aquellas personas y organizaciones que lo perpetúan. Cuando en una aseguradora consideran a un adulto mayor, una “muerte técnica”, nos hierve la sangre de la injusticia. Entendemos que los modelos mentales se afianzan para mal también. Ello nos da aún más fuego para imaginarnos una realidad diferente, mejor, más humana.
En muchos rincones del mundo, grupos de valientes defienden los derechos de otros cuyas realidades - necesidades, deseos y frustraciones - no son representadas. En este pedazo del mundo, las y los Kolters somos los valientes que hacemos eso por las grandes personas. Sabemos que cada interacción, prestarles un oído o darles una palabra amable, ya está cambiando la realidad, siempre que sea pura, intencional y constante. Todos los adultos mayores en el mundo, un grupo creciente, merecen una vida saludable y digna, sin importar de dónde vengan o cuánto dinero tengan.